Autor: Anakena Pavez Franco.
Mini capitulo 4:
El escenario era oscuro, la ventana estaba semiabierta donde las cortinas parecían bailar bajo un frió y constante viento… era eso… eso fue el principio el principio en el cual comprendí a Amelia y mis lagrimas figuraron… alegría…
El… el se acerco a mi lenta, lenta, lentamente, saco nuevamente su encendedor brillante, donde prendía y apagaba en forma maniática, la llama pequeña que salía lista para quemar mi piel…
¿Estas nervioso? Pensé en preguntarle, pero no pude… en un instante quise, quise tanto besarlo, se que es un poco ilógico, desear tus labios, se que es ilógico anhelar el beso de un sicópata (entre mentes dementes , entre mentes dementes, entre mentes dementes, besos de sangre, besos, besos, besos, besos en blanco palpitante, en rojo color pared, dulce, dulce, dulce sangre) pero aun deseando tu loca boca… no puedo, no puedo, no puedo, no puedo , no puedo mas llorar aquí sentada, disculpa si me creíste mas lista es que yo… yo… Tengo miedo… el miedo moribundo de morir en tus brazos y tu no en los míos
Déjame, déjame…
En aquel segundo un sonido tenue sonó desde la puerta.
-Ojala no sea el, ojala no sea el-
Dije ente dientes.
Toc toc y el se acercaba a la puerta, toc toc y mis manos atadas la comenzaban a sangrar, toc toc cada vez mas fuerte… y la manilla de la puerta ya estaba en la mano izquierda de martín, martín Ruiz.
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